Un Poco de Historia
Desde 1978 el P. Camilo Thibault, siendo Párroco
de la Emperatriz de América, tenía la inquietud
de formar un grupo de laicos al servicio de la Iglesia inspirados
y animados por la Espiritualidad Asuncionista y la persona de
nuestro fundador: el P. Manuel D'Alzon.
De esta manera, él convocó a
varios feligreses asiduos a la Parroquia para animarlos a apropiase
del espíritu del Concilio Vaticano II, que invitaba a
los laicos a comprometerse al servicio de la Iglesia de manera
más concreta y profunda.
El P. Leonardo La Roque junto con Camilo comenzaron
a reunirse con esos laicos y descubrieron que lo primero que
debían hacer era formarse para poder servir mejor; así
inició un grupo de estudio que poco a poco fue conociendo
de manera más profunda su fe y la espiritualidad asuncionista.
Este grupo colaboró en la formación de distintos
grupos de servicio en la Parroquia y configuró el nuevo
rostro de una comunidad participativa.
Este grupo fue profundizando en la espiritualidad
y vida del P. Manuel D'Alzon, descubriendo que nuestro fundador
tenía una visión de la Iglesia muy abierta a las
necesidades de nuestro tiempo, por lo que comienzan a apropiarse
de este espíritu.
Inician un trabajo misionero en parroquias
vecinas, el grupo recibe nuevos miembros que aún trabajando
en la pastoral parroquial, siguen teniendo reuinones en las
que comparten su vida, la lectura y reflexión de los
textos evangélicos, y un poco de formación en
la espiritualidad asuncionista.
Estos laicos se motivaron mucho cuando se fundó
la casa de formación Casa Manuel en 1988, visitan constantemente
a los Padres Camilo y Leonardo que fueron asignados a esta comunidad,
participan con ellos en distintos retiros, cursos y talleres
de formación, aunque continúan con su trabajo
en la Parroquia Emperatriz de América.
Debido a la distancia, el grupo ya no tiene
un acompañante cada semana y los padres Camilo y Leonardo
los visitan una vez al mes, así que reducen sus actividades
y continúan reuniéndose como comunidad de oración,
fe y vida. Ya no tienen una formación asuncionista constante.
En 1989 se inicia un nuevo proceso con algunos
de los integrantes de este primer grupo, se invita a personas
de toda la parroquia a asistir a pláticas y seminarios
sobre la espiritualidad asuncionista y la persona del P. Manuel
D'Alzon con muy buena asistencia. De entre los asistentes se
invita a algunos a comprometerse con un proyecto misionero de
trabajo parroquial llamado Apostolado Laico del Reino.
Los integrantes de este nuevo grupo se reunían
para compartir su vida, su trabajo apostólico y su fe.
Las reuniones fueron de estudio y oración, ya que cada
integrante estaba comprometido en distintos servicios de la
Parroquia como ministros de la comunión, lectores, miembros
del consejo, del SINE, entre otros apostolados.
Este grupo intentó crecer como comunidad
laical asuncionista animando a otros laicos a comprometerse
con su Iglesia a la manera del P. D'Alzon, organizaron retiros,
charlas, pláticas y misiones, aunque hubo mucha participación
en sus actividades, fueron muy pocos los que quisieron comprometese
con la Asunción.
Los esfuerzos entonces se centraron en formar
a estos laicos interesados en la Asunción para después
animar a otros. Así con la participación del Hno.
José Miguel Díaz Ayllón, hoy sacerdote,
los padres Camilo y Leonardo comenzaron a formar de manera más
profunda y concreta a este grupo en nuestra espiritualidad y
carisma.
Eran entre 20 y 25 personas divididas en 2
grupos, uno en la Emperatriz y otro en Santa María Nonoalco,
una comunidad misionada por el grupo anterior. Estos grupos
querían estudiar de manera más formal la vida
y obra del P. Manuel D'Alzon y de la Congregación de
los Agustinos de la Asunción, se propusieron buscar un
camino asuncionista para el compromiso laical en la Iglesia,
además de crecer como comunidades de vida y de fe a través
de la oración y la lectura de la Biblia.
Las reuniones de estos grupos se realizaban
en cuatro tiempos: Momento de oración, compartir la vida,
comentario y reflexión del Evangelio del domingo siguiente
y estudio de las obras del P. D'Alzon. Estos grupos fueron los
primeros en ser presentados y reconocidos como laicos asuncionistas,
aunque no tenían participación alguna en el apostolado
específico de la Asunción, sino sólo de
las parroquias donde vivían.
Con el tiempo los grupos se convirtieron en
comunidades de amigos y fue muy difícil atraer a nuevos
miembros debido a lo estrecho de los lazos que unían
a sus miembros.
En febrero 1996 el P. Camilo decide continuar
con el proyecto de tener una Asunción Laical más
comprometida con la Asunción Religiosa y con su apostolado,
él quería que los laicos tuvieran un trabajo apostólico
más asuncionista y menos parroquial, algo que respondiera
a las necesidades de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
Se quería una comunidad que se hiciera presente ahí
donde Dios está amenazado en el hombre y el hombre amenazado
como imagen de Dios.
Por este motivo reúne a algunos de los
laicos más comprometidos con la Asunción para
presentarles un nuevo proyecto de formación y de estudio
para fundar formalmente un grupo de Laicos Asuncionistas asociados
a nuestra Congregación Religiosa. Este proyecto de estudio
estaba pensado para 4 años, aunque resultaron 5 los años
de formación.
Primero se invitaron a 3 personas para que
formaran parte de un Comité de laicos encargado de planear
la estructura del nuevo grupo y la dinámica de formación
a seguir, se invitó a Teutila Carter, Juan Arroyo y Patricia
Páramo, que junto con el P. Camilo y el Hno. Eduardo
Pazos iniciarían la reflexión, además invitaron
al Hno. Oswaldo García Sánchez para que funcionara
como secretario del Comité. Después de 3 reuniones
se decide invitar a otros laicos para iniciar el proceso de
formación y fundación de los laicos asuncionistas.
Los miembros de este nuevo comité, a parte de los ya
mencionados, fueron: Silvia Valencia, Olga Yrigoyen, Ana Luz
Carrión, Aurora Maltos, Juan Pablo Alvarado y Roberto
Martínez.
Así, este nuevo grupo comienza su preparación
como laicos asuncionistas estudiando algunos documentos de la
Iglesia, sobre todo los documentos de Vaticano II sobre los
laicos y su servicio en la Iglesia. Algunas cartas de nuestro
Padre General sobre su importancia en la Asunción y los
textos del P. D'Alzon: Directorio, Para seguir a Jesús,
Regla de Vida, etc. Además de revizar algunos libros
sobre el fundador: Mi vida Cristo, Una espiritualidad para
el siglo XXI, entre otros.
Las reuniones fueron quincenales durante todo
el año, se realizaban en la Parroquia Emperatriz de América,
con una duración de dos horas, y aunque la temática
tratada era muy diversa en cada reunión se procuró
llevar un orden cada día, que incluía: Oración
inicial, lectura del acta de la sesión anterior, testimonio
de vida, estudio de algún texto o documento de la Iglesia
o bíblico, estudio de algún texto asuncionista,
oración final.
Cuando el P. Camilo regresa como párroco
de la Emperatriz de América, en 1997 el trabajo de este
comité se refuerza y se invitan a nuevos miembros, aunque
muchos de ellos salieron del grupo. Así, a lo largo de
los cuatro años de preparación restantes se unieron
al grupo: Miguel Ángel Ávila Bello, Cristina López
Luna, Rafael Martínez Guízar, Ma. Estela Medina
Acosta, Marta Morales, Mireya Pieck, Juan Manuel Yrygoyen, entre
otros.
El grupo continuó reflexionando sobre
su identidad y pertenencia a la Asunción, por lo que
decidió reescribir la Regla de Vida de los Asuncionistas
para adaptarla a la vida laical. Así después de
estudiar durante más de año y medio la Regla de
Vida de los Agustinos de la Asunción, se publica la Regla
de Vida de los Laicos Asuncionistas.
Después de 5 años se decide que
la formación es suficiente, así que el grupo que
perseveró quiso comprometerse de manera oficial y pública
con la Congregación Religiosa, por lo que pronunciaron
su promesa en la celebración de la misa que conmemoraba
el 150 aniversario de nuestra Congregación en diciembre
del año 2000. Los laicos que hicieron esta promesa fueron:
Olga y Juan Manuel Yrigoyen, Rafael Martínez y Aurora
Maltos, Juan Arroyo y Mireya Pieck, Consuelo de Pagés,
Beatriz Urcola, María Estela Medina, Juan Pablo Alvarado,
Aurora (RIP) y Manuel de la Peza (RIP), Ana Luz Carrión.
Con esta promesa los feligreses testigos se
animaron y algunos quisieron iniciar su proceso de formación
como laicos asuncionistas, por lo que después de un retiro
de introducción se decide formar un nuevo grupo de laicos
asuncionistas que con el tiempo se llamarían Grupo de
San Agustín.
Durante la consolidación de los laicos
asuncionistas, en Casa Manuel, debido a la necesidad de promover
las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales en la Asunción,
se inicia un grupo apostólico comprometido de lleno con
esta labor su nombre: PROVOCA. Fundado
en junio de 1998 por el Hno. Flavio Bustos Castillo, que en
ese tiempo era el promotor vocacional.

Los laicos de este grupo eran personas cercanas
a la Asunción, conocedoras de su carisma y espiritualidad,
enamoradas de su fundador y comprometidas con el trabajo de
la Asunción Mexicana. Todos ellos había trabajado
con los hermanos de Casa Manuel en distintos proyectos como
la pastoral juvenil y de adolescentes, la catequesis, las misiones,
la formación de otros laicos, etc.
Los miembros de la primera generación
de Provoca fueron: Lolita Alegría (RIP), Rafael Martínez,
Aurora Maltos, Natanael Villalpando, Cristina López,
Miguel Martínez, Mary Toña Santillán, Maria
Candelaria Muñoz y Tere Ruíz además de
contar con el apoyo de los habitantes de Casa Manuel, los hermanos
Alberto Pineda y Francisco Huerta.
Este grupo ha ido cambiando a lo largo del
tiempo y por él han pasado varios laicos comprometido
con la Asunción, como: Liliana Muñoz, Silvestre
Buchanan (RIP), Araceli y David.
Hoy Provoca está conformado por: (de
izquierda a derecha en la foto) Elsa Álvarez, Mary Toña
Santillán, Miguel Martínez, Juan Pablo Alvarado,
P. Oswaldo García, Yolotl Villalpando, Leticia Campos,
Lolita Alegría (RIP), Rafael Martínez y Aurora
Maltos (Bollo).

Aunque los procesos de fundación del
Grupo de Laicos Asuncionistas Asociados y el de Provoca, no
fueron iguales, a ambos los consideramos Laicos Asuncionistas
porque comparten con nosotros su vida y trabajo animados por
nuestra espiritualidad y carisma.
Actualmente, contamos con cinco grupos de Laicos
Asuncionistas, los Asociados de la Emperatriz, Provoca, los
Laicos del CAIH, los laicos de la parroquia de Santa Úrsula
Xitla y los jóvenes misioneros; el Grupo de San Agustín
desapareció debido a los compromisos personales de sus
miembros. Sin embargo, los demás grupos siguen trabajando
por consolidar la presencia laical de la Asunción Mexicana.
De hecho han animado a otros laicos a conocer nuestra espiritualidad
y carisma, y con el tiempo se fundarán nuevos grupos,
eso es lo que todos esperamos.
El grupo de Laicos Asuncionistas Asociados
de la Emperatriz ha podido realizar algunas misiones en la Parroquia,
ha organizado algunos retiros en el Reclusorio Oriente, se ha
comprometido con la formación de ministros extraordinarios
de la comunión en la colonia Volcanes al sur de la Ciudad,
ha podido publicar un boletín electrónico de reflexión
que ya va en su tercer número. Si quieres consultar el
No. 2 Haz click aquí,
si quieres consultar el No. 3 Haz
click aquí. Además de participar en algunas
actividades de Provoca como las misiones, los Encuentros D'Alzonianos,
el SAFOL, etc. Por otro lado, los tres grupos, cuando aún
existía el de San Agustín tuvieron una participación
en el Consejo de Congregación que se celebró en
la Provincia de Nortemérica en 2005.